Hacerse pajas – No sustituye al sexo, sino que supone una sana alternativa

La masturbación causa ceguera, produce impotencia, reblandece el cerebro y hace que la médula espinal desaparezca. ¿Cree en estas cosas? Ojalá que no, porque no se trata más que de tonterías inventadas en otra época. No obstante durante los siglos XVIII y XIX, los científicos estaban convencidos de estas patrañas y emprendieron grandes acciones contra la masturbación. Asimismo, la iglesia también se posicionó fuertemente contra hacerse pajas, tal y como sigue haciendo en parte hoy en día. Sin embargo, no tienen razón en absoluto. El amor con y hacia uno mismo, tal y como Woody Allen describió la masturbación, es una actividad sana que proporciona bienestar en diversos aspectos. Parece ser que muchos ya lo saben de manera instintiva, ya que casi un 100% de los hombres preguntados en las encuestas confiesan masturbarse de vez en cuando, y eso está bien. En cualquier caso, hay más que suficientes buenas razones para practicar la hacerse pajas.

Mediante una masturbación regular, el esperma no tiene la posibilidad de envejecer. Tan solo después de 3 o 4 días, los restos de esperma comienzan a degradarse en los testículos. Después de 8 o 10 días, los espermatozoides han muerto por completo y además dañan el esperma recién producido. Sin embargo, hacerse pajas regularmente mantiene el esperma fresco.

Otra característica propia de hacerse pajas es el aumento en la producción de testosterona. Está demostrado por estudios científicos que el nivel de hormonas masculinas aumenta considerablemente tras la masturbación, y esto a su vez hace que se tenga más ganas de sexo. Y no solo eso. La testosterona afecta de manera muy positiva al crecimiento muscular. Asimismo, al hacerse pajas incluso se ejercitan en pequeña medida algunas zonas musculares, tales como el antebrazo, el brazo y el hombro.

Muchas veces se plantea la pregunta de si la masturbación puede causar “desgaste” en la potencia sexual del hombre. No, en absoluto. Todo lo contrario, ya que la potencia se aumenta al hacerse pajas. Mediante el hacerse pajas se crea una especie de efecto de entrenamiento que puede mejorar notablemente la capacidad de erección. Además, la masturbación puede ayudar a alargar las relaciones sexuales, de manera que el hombre pueda aguantar más en la cama. Si durante la masturbación se hace una pequeña pausa justo antes del orgasmo, y se repite este jueguecito un par de veces, el riesgo de eyaculación precoz disminuye considerablemente.

Aquel que tenga problemas para dormir, antes de echar mano a las pastillas para dormir, debería probar a echar mano a su “amigo”. Esto es debido a que hacerse pajas tiene un efecto somnífero que ayuda al cerebro a desconectar. Asimismo se considera que la masturbación ayuda a combatir la infección de próstata e incluso prevenirla.

Y por último, hacerse pajas también es importante para tener una buena salud mental. Asimismo, la masturbación puede ser muy efectiva para paliar el estrés diario u ocasional. No solamente la mente se beneficia con esta actividad, sino que además se refuerza del sistema inmunitario.

Como hemos visto, la masturbación no es nada malo y por eso no debe ser motivo de humillación. Siempre en función de la situación, es evidente que hacerse pajas no es un sustituto completo de las relaciones sexuales. Sin embargo, todo aquel que todavía hoy en día se sienta culpable con respecto a la masturbación debería saber que no solo se está haciendo algo bueno a sí mismo, sino también a su compañera.




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